Y siempre es molesto cuando hay un inspector, porque la clase tiene que ser mejor ese día que los demás.
Y el inspector dice:
– Hola señorita, es para una inspección académica, me voy a parar en un rincón a hacer su lección como si nada.
Bueno, de hecho estaba dando una lección moral sobre las consideraciones generales de la vida.
André, ¡dígale al señor inspector lo que quiere hacer cuando sea mayor!
– ¡Me gustaría ser mecánico! Porque me encanta la mecánica, tengo autos pequeños y en casa soy quien los rearma,
Soy yo quien los juguetea, quiero ser mecánico.
– Verá señor inspector, tenemos de todo, hay algunos que se sienten tentados por el trabajo manual. ¿Y tú, mi pequeño Pascal?
– Ah, bueno, quiero ser carpintero porque en casa, para Navidad,
Tenía una mesita de trabajo con todo para hacer pequeños muebles…
– Verás, son más bien manuales, pero en fin, es una escuela técnica. ¿Y tú Totó?
– Cuando sea mayor, mi cuerpo estará cubierto de pelo.
Allí, la profesora se queda un poco consternada:
– ¿Qué quieres decir con cubierta de pelo?
Sí, sí, voy a tener el cuerpo cubierto, pero lleno, lleno, lleno, lleno de pelo desde la cabeza hasta los pies, hasta en las puntas de los pies.
Mucho pelo.
– No entiendo, pero ¿por qué?
Toto responde:
– ¡Porque mi hermana solo tiene un poquito de abajo y verías el dinero que gana!